El otro guardaespaldas, 2017, Patrick Hughes

Se echaba de menos una película de acción “fresca” para este veranito y El Otro Guardaespaldas cumple las condiciones con creces. Lo tiene todo para pasar un buen rato y traernos recuerdos de como era el cine de acción de los 90.

Patrick Hughes ya venía con los deberes hechos de la correcta Los Mercenarios 3 (2014) y es muy meritorio que otro director se habría vuelto loco para intentar hacer una buena película con semejante elenco de divas y aguantando a Stallone (miren El Escuadrón suicida). Con El  Otro guardaespaldas tenemos un producto bien acabado y con dos actorazos haciendo lo que mejor saben hacer.

Jungla de cristal a la Holandesa.

Michael Bryce (el graciosete Ryan Reynolds) tiene que proteger a un curioso testigo (Samuel L. Jackson) y llevarlo sano y salvo hasta el tribunal de La Haya antes que un temible dictador Bieloruso (Gary Oldman) lo elimine. Las asperezas y rivalidades entre ambos no se harán esperar.

Michael y Darius van a reventar Holanda…

Ryan Reynolds sabe que ha encontrado su nicho en el cine de acción y/o comedia, ha llovido mucho desde Van Wilder animal party (2002) Reynolds ha ido haciendo sus pinitos con mayor (Deadpool, Buried) o menor fortuna (Green Lantern, Eternal) y parece que el cine de acción -sobretodo el gamberro- le viene como un guante. El Otro Guardaespaldas es una perfecta película de acción de colegas con alguna vuelta de tuerca muy de agradecer, Holanda y en concreto Amsterdam son el escenario perfecto para una película a medio camino entre el cine europeo de acción de Luc Besson y una ensalada de tiros Made in Usa de Tony Scott o John McTiernan y citamos a estos directores porque la película de Hughes es muy deudora de Die Hard o de El último Boy Scout, ambas de Bruces Willis casualmente. Las incansables persecuciones por los canales de la ciudad de Van Gogh son espectaculares y ambos personajes nos ofrecen actuaciones físicas memorables.

No podemos dejarnos a la otra parte importante de la película. ¡Bendito Samuel L. Jackson! Desde el primer momento se convierte en el elemento indispensable y gamberro de la cinta. Hay otros secundarios también se merecen una ovación cerrada: Salma Hayek que se transforma en la mujer latina más salvaje e histérica que hemos visto en años, Elodie Young, la Elektra del Daredevil de Netflix demostrando aptitudes o un recuperado Joaquim de Almeida, que siempre es agradable de volver a ver.

El otro guardaespaldas es pura diversión y si puedes hacer programa doble, se puede combinar con Escondidos en Brujas (2008, Martin McDonagh), un perfecto tour de comedia por los países bajos…

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