Molly’s Game, Aaron Sorkin, 2017.

Aaron Sorkin es uno de los creativos más reputados de la industria y con Molly’s Game nos ha entregado una de las mejores películas de los últimos tiempos, pero el mérito no es solo suyo, Jessica Chastain vuelve a demostrar una labor actoral digna de Oscar.Hagan juego.

 

Molly Bloom es una deportista de élite caída en desgracia, alejada de su familia y de su autoritario padre (Kevin Costner), para sobrevivir se adentra en el sórdido mundo de las partidas de póquer clandestinas, donde se encontrará con Estrellas de cine, millonarios, famosos de medio pelo, mafiosos y personajes estrafalarios que la llevarán a ser detenida por el FBI.

Basado en el libro autobiográfico del mismo nombre, Molly’s Game está basado en las aventuras de Molly Bloom, detenida por el FBI tras montar una millonario timba ilegal de partidas de cartas. Chastain nos presenta a un personaje inteligente, con sus propios traumas y zonas grises que se hace muy atractivo para el espectador, a pesar de que el argumento no parezca atractivo a primera vista, la película de Sorkin engancha como una mala cosa y es que al igual que sucede con Rounders (1998, John Dahl) donde Matt Damon las pasa canutas por su afición a las cartas, la tensión del juego se hace palpable durante buena parte del metraje. El guión, obra de Sorkin, juega con el espectador saltando continuamente entre pasado y presente y ocultando pequeñas trampas al estilo de una partida de cartas.

El personaje de Chastain es una mujer dura, que sabe seducir y controlar las situaciones difíciles sin parpadear, no tiene miedo de plantar cara a nadie ni de ocultar su fragilidad o las heridas del pasado, este personaje encaja de maravilla con el abogado interpretado por Idris Elba, siempre perfecto en sus papeles.

Por otro lado tenemos a Kevin Costner, un psicólogo dictatorial que ha atormentado a Molly desde su infancia. No hay ningún actor, incluido el inefable y a veces repulsivo Michael Cera, que no esté a la altura. Aaron Sorkin ha confeccionado una película brillante y que seguramente se merecía mejor suerte en los Oscars.

 

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